Minificar HTML

Pega HTML y recupéralo sin los espacios que nadie ve. El contador bajo el campo indica cuánto has ahorrado.

El código nunca sale de esta página: el formateo ocurre en tu navegador.

Cómo usarlo

  1. Pega el HTML en el primer campo: se minifica mientras escribes.
  2. Comprueba las cifras de tamaño bajo la entrada.
  3. Copia el resultado, o pulsa «Formatear» para volver a desplegarlo.

Lo que conviene saber

Qué se elimina y qué no

Se van los saltos de línea entre etiquetas, las series de espacios y los comentarios normales. Los comentarios condicionales se quedan, porque contienen marcado para navegadores antiguos. Todo lo que hay dentro de pre, textarea, script y style pasa intacto: allí un salto de línea es contenido, no formato.

Cuánto vale esto en realidad

En una página típica la minificación ahorra entre un diez y un veinte por ciento antes de comprimir, y mucho menos después, porque gzip ya trata bien los espacios repetidos. Merece la pena en el proceso de compilación y merece olvidarse durante el desarrollo, donde el marcado legible no cuesta nada y ahorra horas.

Preguntas frecuentes

¿La página se verá igual?

Sí, con un matiz: el espacio entre elementos en línea sí se ve en la página. Por eso el espacio entre etiquetas se reduce a uno solo en vez de borrarse, y la maquetación no se mueve.

¿Se envía mi código a algún sitio?

No. Todo ocurre en la página, así que las plantillas sin publicar se quedan contigo.

¿Minifica el CSS y el JavaScript de dentro?

No. Esos bloques se copian tal cual. Usa el minificador de CSS para las hojas de estilo: manipular un script desde una herramienta de marcado es la forma habitual de introducir errores sutiles.

¿Puedo deshacerlo?

Pulsa «Formatear» y el marcado vuelve a quedar con sangría. Los saltos de línea originales se han perdido, pero la estructura reaparece.

Herramientas relacionadas